domingo, 4 de mayo de 2008

Decir adios...

Cuando se tiene tanto tiempo juntos y tanta historia de por medio, es difícil pensar en despedirse. Todos los recuerdos, todos los momentos, todo vuelve junto como en una avalancha emocional que te hunde en tus propias cavilaciones. La maldita razón llega, en el momento menos esperado, y te cae como flecha en donde más te duele, todo cuadra, todo lleva inevitablemente a eso que temes. Pero temor a qué? A empezar de cero. A la sola idea de imaginar el mundo sin esa persona. A la soledad. Al cambio. A tener el corazón roto sin nadie al costado que nos ayude a repararlo. A jamás encontrar a alguien que sea la mitad de bueno de lo que él solía ser. A simplemente no estar a su lado. Cómo vencer ese miedo?

Pero la tristeza y la decepción te dominan. Caminas por la casa pensando en qué pasó. En si tal vez fue tu culpa. Tratando de entender. Dando explicaciones a todo antes que las dé él. Porque en el fondo quieres perdonarlo, pero no puedes, la ira es demasiado grande y el corazón duele con cada paso que das. Recreas en tu cabeza una y otra vez eso que sucedió, eso que te jodió, eso que te contaron o de lo que por casualidad te enteraste, tratas de verle sentido al asunto, pero no, no entiendes, "yo no lo haría, por qué lo hizo él?" piensas... Por qué me lo ocultó?

Poco a poco la verdad se vuelve obvia. Empiezas a atar cabos y muchas piezas que antes no encajaban ahora encajan perfectamente. La realidad te pega como lluvia fría en Londres. Te sientes desnuda, expuesta, vulnerable, incapaz de pelear contra esto que se te viene, te sientes sola, triste, decepcionada. Cada centímetro de tu piel que él besó la noche anterior quema.

Las preguntas siguen haciendo doler tus neuronas de tanto pensar. Prendes la tele para distraerte un rato, ya que obviamente no podrás dormir. Ves Jhon Q. Recuerdas cómo lo comparaste una vez con el personaje principal, lo llamaste "un héroe moderno". Cómo una vez le dijiste a tus amigas que él era el mejor hombre que habías conocido, y no, no lo decías por ser su novia de años, sino porque realmente lo creías. Cómo una vez lo llamaste "el chico perfecto", a pesar de sus defectos, a pesar de que te tildaron de tonta e ilusa. Cómo abriste un blog pensando en él. Tratas de considerar que tal vez estás exagerando, que quizás lo que hizo no es tan malo después de todo. Pero entonces... por qué duele tanto?

Duermes esa noche y sueñas con él. Y con ella. Y a la mañana siguiente tus ojos hinchados te delatan ante tu familia. Todos tratan de poner la mejor cara y pretender que no han notado la cara de búho drogado que te traes. Todos intentan no exponer aún más tu corazón en pedacitos. Como en un buen funeral, todos respetan tu duelo en silencio.

Ahora viene el momento de decidir cómo dar ese temido paso. Cómo le digo que hasta aquí nomás? Cómo le hago comprender que aún lo amo pero que no puedo seguir a su lado, que no quiero? Cómo le pido que entienda que soy débil y que eso que hizo me afectó demasiado? Cómo le explico que mi decepción es más fuerte que mi amor? Cómo le hago ver que ya no confío en él? Cómo le cuento la forma en que me revolví en negrura la noche anterior? Cómo? Aún no lo sé.

Dirá que no lo hizo. Dirá que todo es mentira. Dirá que en realidad no lo amo, que todo es un pretexto. Dirá que estoy sobreactuando. Dirá que tiene testigos de que nada pasó. Dirá que lo siente. Dirá que no significó nada. Dirá que yo hice algo similar o aún peor. Dirá que fue mi culpa.

Y yo... de pie, bañada en lágrimas, sosteniendo la puerta, escuchando nada, le pediré que se vaya de mi vida, y cerraré los ojos cuando lo haga.

De niña me encantaban los Thundercats. Deseaba tener una espada como la de Leon-oh. Recuerdo que mis papás me compraron una de juguete, que tenía agua escarchada en la supuesta hoja de metal, que brillaba cuando la movías. Me fascinaba esa espada, a pesar de ser niña. Pero ahora comprendo que "ver más allá de lo evidente" no siempre te ayuda a mejorar el mundo. En mi caso, destruyó el mío.

1 muestras de empatía:

m dijo...

todo pasa por algo. nada más. mucha fuerza, paciencia y palante como el elefante.
en algún momento la he guaneado con mi novia de la misma forma. demás está decir que me arrepentí, me arrepiento y me arrepentiré de hacerle daño a alguien q no me lo haría.