sábado, 23 de febrero de 2008

Acepto?

Hoy no estoy de buen humor. Miles de dudas bailan cancán en mi cabeza, pisoteando cada neurona con el ímpetu de quien pretende volverme loca. El problema que relaté en el post anterior no tiene nada que ver con mi estado actual, ese asunto fue bien peleado, bien gritado, bien mandado a la mierda, bien azotado en la puerta, bien disculpado y bien olvidado. Lo que me sucede es otra cosa. El problema es que no sé qué es. O sí...

Lo relaciono con una visita el día de ayer. Una pareja de amigos, próximos a casarse en el mes de abril. Escucharlos hablar sobre sus planes, las situaciones por las que habían pasado, el punto de vista que tenían a esas alturas, y el ver el rostro de Adam prestando atención, haciendo bromas ocasionales para aligerar el tema, hablando de sus propios planes conmigo... fue un coctel de impresiones demasiado cargado para mi gusto.

Para empezar, intenté lo más posible no sentirme celosa. Ok... lo admito! me sentía celosa, pero creo que tuve éxito en disimularlo. Y es que Adam y yo llevamos ya tanto tiempo juntos, que me sentí increíblemente patética al ver que nuestros amigos ya se iban a casar y nosotros no. Trataba de repetirme mentalmente a mí misma que era lógico que ellos estuvieran a punto de dar tal paso, pues llevaban más tiempo juntos que Adam y yo, sin embargo... no tienen también exactamente nuestra edad? trabajan como nosotros? no se aman igual? En fin, traté de no darle importancia al asunto y me limité a escuchar sus relatos como niña que escucha los cuentos de la abuelita antes de dormir: interesada, pero a punto de caer knockeada por el sueño... en el fondo quería que dejaran de hablar. Quería dejar de seguir aparentando que estaba 100% satisfecha con mi amenazante condición de soltera eterna, y quería evitar que en cualquier momento Adam notara mi angustia e incomodidad. No quería parecer la patética chica enamorada que ya quiere casarse como sea y que envidia a sus amigas que sí lo van a hacer... jamás! Orgullo por delante, aunque joda.

Esta posición se contrapone a la que vino después, cuando noté que Adam también estaba interesado en el tema, pero desde una perspectiva distinta: él sí parecía tener algo en mente. De pronto lo ví haciendo preguntas, dando opiniones y relatando planes... entré en pánico. Momento, dijo mi cabeza, qué está pasando aquí? De pronto, mi querida amiga ahora novia preguntó la interrogante de oro: Y ustedes como van con sus planes?... Qué planes? repliqué yo, intrigada. Sus planes pues, a futuro... Y en eso su novio la calló diciéndole: Nada... nada... no hagas preguntas inadecuadas... Adam sonreía nerviosamente, los novios se miraban uno a otro, los ojos de uno decían cállate, los del otro preguntaban por qué... Aquí pasa algo, concluí. Entonces me vino esa sensación de estar parada desnuda frente a la clase de matemática, esa pesadilla recurrente de Kevin Arnold en Los Años Maravillosos, me sentí expuesta, sospechaba la razón, y no me gustó. Acaso Adam realmente tiene planeado pedirme matrimonio dentro de poco?

Entonces... me quiero casar o no? Por un lado sentí envidia por mi amiga, es horrible, lo sé, pero la sentí, no pude evitarlo. Por otro lado cuando percibí que Adam guardaba un secreto relacionado al tema me sentí helada y con ganas de salir corriendo...

La vida es muy fácil para mí en estos momentos, aún así, a veces me siento lista para un cambio. Pero... matrimonio? tremendo cambio! No sé si esté lista para afrontar todas las responsabilidades que el casarse trae. No sé si quiere afrontar la vida de casada. Amo a Adam, aunque sea un idiota a veces, igual lo amo, pero todo me está pareciendo tan pronto, y a la vez siento que ya es hora... Estoy confundida, en conclusión.

Adam una vez admitió tener planeada ya la fecha para mi pedida de mano. Pero quizo hacerme entender que no sería en el corto plazo. Eso me desilusionó, y me llenó de ansiedad a la vez. Pero ahora que al parecer sí será pronto, la mejor palabra que describe a mi cerebro con toda esa información es mazamorra.

2 muestras de empatía:

Nelly dijo...

Si estas segura que amas a Adam, debes de aceptarlo.

Se feliz!!

Saludos

tatiana dijo...

es natural las dudas a estas alturas, pero cuando tengas la propuesta clara y veas su carita cuando te lo pida, todo el detalle y aunq paresca cursilería, no va quedarte duda alguna, lo sé, he estado alli, suerte!