jueves, 6 de diciembre de 2007

¡Eso que detesto!


No soy perfecta, soy humana, tengo defectos; algunos adorables, otros insoportables, otros sobrellevables... comerme las uñas, gritar demasiado, ser floja, siempre desordenar todo son algunos de ellos. Adam tampoco es perfecto. También es humano. Y si los humanos tienen defectos, Adam es un superhumano. He aquí una pequeña muestra:

- Es tardón, se puede demorar horas enteras en llegar a algún lado sin el más mínimo remordimiento y con la excusa mejor elaborada que le permitirá poner cara de ofendido si no se comprende su tardanza.
- Es veleto, veletísimo, se mira al espejo más que yo, se demora horas en bañarse, peinarse, escoger qué ropa se va a poner, peinarse, echarse colonia, peinarse, mirarse en el espejo otra vez para verificar si se ve bien todo lo que combinó... ¿ya mencioné peinarse...?
- Tiene una amante: su carro... no hay juguetito más bello para este el amor mío que su carro. Es un Nissan Sunny del 98, lo compró de segunda, está prácticamente nuevo, y le ha comprado todas las chucherías habidas y por haber que su bolsillo le permita pagar... Jamás se lo presta a nadie, JAMÁS, ni a su propio hermano, hasta hizo suyo un popular dicho: hay dos cosas que un hombre nunca debe prestar, su mujer y su carro. Auch.
- No sabe mentir. Este es un defecto que se mueve a mi favor, porque siempre sé cuando está mintiendo. Y cuando lo hace me resulta tan gracioso que la mentira termina siendo motivo de carcajadas. Esta es su actuación: pone cara seria y empieza a hablar, no me mira a los ojos en ningún momento, cuando termina voltea a verme y se le escapa una sonrisa como quien se acaba de tirar un pedo y espera que nadie se dé cuenta, y al percibir mi silencio me pregunta dizque desconcertadamente: Qué...?
- Es mirón. Aunque lo niegue mil veces. Es mironazo. Y sobre todo con las gringas y las culonas. He tratado de interpretar su mirada cuando está observando a una gringa. Al final, a cualquiera le llama la atención ver a alguien de otro país, incluso a la gente nice que jura estar acostumbrada a ellos, es alguien de otra cultura, con aspecto distinto, es la encarnación de lo grande que es el mundo; y hasta ahora no sé si Adam mira a las gringas porque le gustan o porque en el fondo es un tercermundista curioso. Y en cuanto a las culonas... bueno, eso ya lo sabía, por algo se metió con una. No hay roche.
- Es un... no sé como explicarlo... PROCRASTINATOR. Es alguien que pospone todo, especialmente como una práctica regular. Siempre deja todo para más tarde, y luego se queja de no tener tiempo para nada.
- No le gusta bailar... y cuando baila provoca mandarlo a sentarse, jajaja.
- Es un (acá va otro anglicismo) WORKAHOLIC. Por un lado es bueno, porque es el mejor en su rubro, y no lo digo yo, sino todos los que lo conocen. Por otro lado, me llega. Tanto trabajo... ¿para qué?... la vida es una...
- Es un flojo, no hace una serie de abdominales ni así fuera a salvar al mundo con eso.
- Es adicto al playstation. Eso es algo que jamás entenderé en los hombres.

Lo curioso es que cuando decidí empezar a escribir este post estaba enojadísima con Adam. Por una tontería ahora que lo pienso. Tenía ganas de desfogar todo en estas breves líneas. Quise hacer una enorme y larga lista de defectos suyos, espectorar mi cólera, eyacular placenteramente mi enojo. Y los únicos defectos que encontré fueron estos. Y la ira pasó.

2 muestras de empatía:

martín dijo...

Escribes bien bacán. me he quedado prendido buen rato. sigue así.

parquesinatra.blogspot.com

(*) nEsSa (*) dijo...

y adam quizas se molestó luego de leer una entrada... pero son sus defectos.. y al final del dia.. todo eso no importa....